Viajes de Estudio y Retiro: Mi primer viaje a la India – Imaginarios del espíritu - Por Patricia Manestar
- webedeyp
- 19 mar
- 2 Min. de lectura

Con la práctica de Yoga, de manera imperceptible al comienzo, apareció creciendo un
sueño. Tal vez se remonte a unos bellos libros orientales que me regaló mi abuela de
pequeña, o atraída por los sonidos misteriosos de una música que le habla directo a mi
corazón. Imposible de saber, la India siempre se encuentra sumergida en un misterio
imaginario imposible de develar. Se asoman colores y sonidos, en un dinamismo de formas,
perfumes y fragancias, que exaltan la emoción y el sentimiento. Aun así no existe un
porqué, sólo la convicción de un llamado: Hay que ir a la India (aunque no se sepa por qué
ni para qué).
La aventura comienza con la decisión de viajar, el primer viaje es todo un descubrimiento y
puede que aparezca una duda, sin siquiera adivinar que luego sólo quedará la certeza de
siempre querer volver. Al tiempo que hacés las valijas te preguntás sobre el sentido del
viaje, y una y otra vez corroborás interiormente la decisión, y así armando el equipaje vas
armando el viaje interior. Pude haber creído o pensado que el sentido era conocer algo
distinto, jamás imaginé lo que sucedería.
Al llegar una sorprendente sensación de cercanía no dejaba de maravillarme. Todo era muy
distinto y muy igual a la vez. Los gestos, las miradas, las palabras comenzaron a despertar
algo tan propio como desconocido de mí. Cuanto más conocía, más reconocía, como una
memoria oculta que se anima con cada paisaje, en cada palacio, en cada gran avenida de
Mumbay o pequeña callecita de Varanasi, el sonido de las calles queda resonando como
una antigua melodía de la infancia. Tal vez sea esa melodía la que continúa inspirando el
llamado…
Patricia Manestar
Lic. en Estudios Orientales




Comentarios